Hemorragia cerebral: causas, síntomas y tratamientos

Una hemorragia cerebral se refiere a sangrado dentro del cerebro, lo que daña el tejido cerebral adyacente. Esta condición médica también se le conoce como sangrado cerebral, hemorragia intracraneal, Accidente cerebrovascular hemorrágico, o derrame cerebral hemorrágico.

El cerebro está encerrado dentro del cráneo. Si hay una fuga de sangre, el cerebro se puede comprimir y puede dañar las áreas del cerebro. La hemorragia causada por un vaso sanguíneo en el cerebro que se ha filtrado o estallado se llama derrame hemorrágico.

Con suficiente sangrado, el cerebro puede llegar a ser tan comprimido que la sangre rica en oxígeno es incapaz de fluir en el tejido cerebral. La falta de oxígeno puede conducir a la hinchazón del cerebro, conocida como edema cerebral. La sangre reunida se acumula en una masa conocida como hematoma. La presión adicional creada como resultado de la reducción de oxígeno puede matar las células cerebrales.

Una hemorragia cerebral es una condición médica potencialmente mortal, y es crucial recibir tratamiento médico de inmediato.

Causas y síntomas

Hay varios factores que pueden conducir a una hemorragia cerebral. Estas causas incluyen:

  • Traumatismo craneal o lesiones
  • Aneurisma cerebral, área débil en una arteria del cerebro
  • Alta presion sanguinea
  • Anomalías en los vasos sanguíneos
  • Trastornos de sangre o de sangrado
  • Enfermedad del higado
  • Tumor cerebral
  • Abuso o uso de drogas

Una hemorragia cerebral puede causar una variedad de síntomas diferentes. Estos síntomas pueden incluir hormigueo repentino, debilidad, entumecimiento o parálisis de la cara, brazo o pierna. Esto es más probable que ocurra en sólo un lado del cuerpo.

Otros síntomas de hemorragia cerebral incluyen:

  • Dolor de cabeza repentino y severo
  • Dificultad para tragar
  • Problemas con la visión
  • Pérdida de equilibrio o coordinación
  • Confusión o dificultad para entender
  • Dificultad para hablar o hablar con dificultad
  • Estupor, letargo o inconsciencia
  • Convulsiones

Diagnostico y tratamiento

Hay algunos tipos de hemorragias cerebrales. El tipo depende de la ubicación del sangrado:

  • Hemorragia intracerebral – hemorragia que ocurre dentro del cerebro
  • Hemorragia subaracnoidea – sangrado entre el cerebro y las membranas que lo cubren
  • Hemorragia subdural – por debajo de la capa interna de la duramadre y por encima del cerebro
  • Hemorragia epidural – hemorragia entre el cráneo y el cerebro

Diagnosticar una hemorragia cerebral puede ser difícil porque algunos pacientes no siempre muestran signos físicos. Los médicos deben realizar pruebas para ver la ubicación exacta de la hemorragia en el cerebro.

Las opciones de prueba incluyen:

  • CT (topografía calculada)
  • MRI (resonancia magnética)
  • Punción lumbar (punción lumbar)
  • Los rayos X del cerebro después de un tinte se inyecta (angiografía cerebral)

La cirugía puede ser necesaria para tratar la hemorragia cerebral si la situación es grave. Puede ser necesario que los médicos alivien parte de la presión sobre el cerebro.

Una hemorragia causada por un aneurisma cerebral de ruptura requiere el recorte de la arteria a través de un procedimiento quirúrgico donde se extrae parte del cráneo. Este procedimiento se llama una craneotomía.

Otras opciones de tratamiento incluyen fármacos contra la ansiedad, fármacos antiepilépticos y otros medicamentos para controlar síntomas tales como dolores de cabeza severos.

Complicaciones después de una hemorragia cerebral

Las complicaciones pueden surgir después de una hemorragia cerebral. El sangrado impide que las células nerviosas se comuniquen con las partes del cuerpo y las funciones que controlan. Problemas como pérdida de memoria, habla o movimiento en el área afectada son comunes.

Dependiendo de la ubicación y el daño que se produce, puede haber algunas complicaciones duraderas. Estas complicaciones pueden incluir:

  • Parálisis
  • Entumecimiento o debilidad en parte del cuerpo
  • Dificultad para tragar
  • Pérdida de la visión
  • Incapacidad para hablar o entender palabras
  • Confusión o pérdida de memoria
  • Cambio de personalidad o problemas emocionales

Es posible recuperarse de una hemorragia cerebral, pero el tratamiento adecuado es crucial. La rehabilitación es típicamente necesaria para mejorar la condición de una persona.

El tratamiento de rehabilitación incluye:

  • Terapia física
  • Terapia del lenguaje
  • Terapia ocupacional
  • Cambios en el estilo de vida para reducir el riesgo de otra hemorragia

Cuando ocurre

Los efectos de las hemorragias cerebrales varían según los diferentes grupos de edad. Las hemorragias cerebrales son más probables que ocurran en los adultos mayores.

La mayoría de las hemorragias intracerebrales que de repente se producen en los niños se deben a anomalías en los vasos sanguíneos. Otras posibles causas incluyen enfermedades de la sangre, tumores cerebrales, septicemia o abuso de drogas.

Según un estudio, el trauma fue la causa más frecuente de hemorragia cerebral seguida de trastornos hemorrágicos.

En bebés y niños, las hemorragias cerebrales no son tan probables pero pueden ocurrir. En los lactantes, la hemorragia cerebral puede deberse a una lesión en el nacimiento, tal como la caída inmediatamente después del parto o un trauma de fuerza contundente al vientre embarazado.

Los síntomas, así como algunas de las opciones de tratamiento, son muy similares en adultos y niños. El tratamiento en los niños depende de la ubicación de la hemorragia, así como la gravedad del caso.

Las hemorragias son más comunes en los adultos mayores, pero también pueden ocurrir en los niños. Según la National Stroke Association, un accidente cerebrovascular ocurre en alrededor de 1 de cada 4.000 nacidos vivos. Son un poco más comunes en niños menores de 2 años.

Los niños generalmente se recuperan mejor que los adultos de hemorragias cerebrales debido a que su cerebro todavía está en desarrollo.

Prevención

Según la Asociación Americana de Cirujanos Neurológicos, alrededor de 1,7 millones de casos de lesión cerebral traumática se producen en los Estados Unidos cada año. Alrededor de 5,3 millones de personas viven con una discapacidad debido a su lesión.

Muchas hemorragias cerebrales se deben a lesiones cerebrales. Como resultado, es importante que la gente proteja sus cerebros. El uso de cinturones de seguridad cuando conduces o cascos cuando montas en bicicleta o motocicletas son formas fáciles de proteger el área de la cabeza.

Las personas que tienen una hemorragia cerebral o un accidente cerebrovascular son más propensos a tener otro en el futuro. Hacer cambios en el estilo de vida puede ayudar a un individuo a reducir su riesgo o evitar que ocurra un evento.

Las personas con presión arterial alta necesitan vigilar de cerca sus números. La presión arterial alta es la principal causa de accidente cerebrovascular, y en muchos casos, puede evitarse.

También es importante evitar fumar. El tabaquismo es un importante factor de riesgo de accidente cerebrovascular. La nicotina y el dióxido de carbono involucrados causan daño al sistema cardiovascular. Las mujeres que fuman y usan anticonceptivos aumentan su riesgo de accidente cerebrovascular.

Las personas con diabetes necesitan asegurarse de que mantienen sus niveles de azúcar en la sangre bajo control. Muchas personas con diabetes también tienen presión arterial alta y colesterol y si tienen sobrepeso, que son todos los factores de riesgo de accidente cerebrovascular.

Algunos de los cambios más significativos que pueden ayudar a reducir el riesgo de hemorragias cerebrales implican dieta y ejercicio.

Las personas deben esforzarse por comer alimentos que mejoren la salud del corazón y del cerebro. Los alimentos ricos en grasas saturadas, grasas trans y colesterol pueden elevar los niveles de colesterol en la sangre. Las dietas altas en calorías también pueden conducir a la obesidad. El exceso de peso corporal puede contribuir a aumentar la presión arterial, la diabetes, las enfermedades del corazón y los accidentes cerebrovasculares.

La gente debe tratar de moverse y mantenerse activo. La actividad física no sólo ayuda a las personas a perder peso, sino que también puede contribuir a reducir el riesgo de accidente cerebrovascular. Incluso 30 minutos de actividad por día pueden recorrer un largo camino.

Tumor Cerebral principales signos y síntomas

Un tumor cerebral se presenta cuando algunas células del cerebro comienzan a multiplicarse anormalmente, creando una masa dentro del cráneo. Existen varios tipos de tumores cerebrales, desde los  benignos hasta malignos, estos últimos llamados cáncer cerebral.

Los tumores cerebrales pueden producir signos y síntomas a través de más de una manera:

  • Invasión cerebral local: cuando el tumor ocupa el espacio donde deberían haber solamente neuronas sanas.
  • Compresión de estructuras adyacentes al tumor: cuando el tumor comprime áreas del cerebro a su alrededor.
  • Aumento de la presión dentro del cráneo: una vez que la calota craneal es incapaz de expandirse, cualquier masa que crezca de forma relevante dentro del cráneo puede empezar a comprimir el cerebro entero.

Las manifestaciones clínicas del tumor cerebral dependen del tamaño, de la velocidad de crecimiento y de su ubicación dentro del cerebro.

PRINCIPALES SIGNOS Y SÍNTOMAS DE TUMOR CEREBRAL

  • Dolor de cabeza

El dolor de cabeza llamado en Medicina cefalea es un síntoma común del tumor de cerebro, siendo considerado el peor síntoma para aproximadamente la mitad de los pacientes. Los dolores de cabeza suelen ser constantes y aburridos, aunque generalmente no son muy fuertes. A veces el dolor de cabeza de tumor cerebral puede ser pulsátil como una migraña común.

  • Convulsiones

Las crisis convulsivas se encuentran entre los síntomas más comunes de gliomas (un tipo de tumor cerebral) y de las metástasis del cerebro. Incluso los pacientes que no tienen convulsiones al inicio del cuadro pueden pasar a tenerlas con la evolución de la enfermedad. Cerca del 60% de los pacientes con tumores en el cerebro presentan al menos una convulsión durante el curso de la enfermedad.

  • Síncope (desmayos)

Un aumento significativo en la presión intracraneal puede reducir temporariamente la perfusión de la sangre cerebral, causando la pérdida de conciencia, llamada síncope. Pacientes con tumores cerebrales son especialmente susceptibles a esta secuencia de acontecimientos. La elevación temporal de la presión dentro del cráneo puede ser desencadenada por esfuerzos, tos, estornudos o vómitos.

  • Cambios cognitivos (memoria y comportamiento)

La disfunción cognitiva es un síntoma de tumor cerebral que incluye problemas de memoria, cambios de humor o personalidad. La mayoría de los déficits cognitivos asociados con tumores cerebrales es sutil. Los pacientes generalmente se quejan de tener poca energía, cansancio, sueño constante y pérdida de interés en actividades diarias. Estos síntomas pueden ser similares a los síntomas de la depresión.

  • Síntomas neurológicos focales

Dependiendo de la zona del cerebro afectada, el paciente con cáncer en el cerebro puede tener los llamados síntomas neurológicos focales, que son síntomas localizados, causados por el compromiso de una región única del cerebro.

Entre los síntomas focales están la pérdida del habla, hipoacusia, tinnitus, pérdida de la sensibilidad en una región particular del cuerpo, debilidad muscular localizada en uno o más miembros, pérdida de coordinación motora, desequilibrios, dificultades para caminar, cambios visuales, etc.

 

 

Cirugía Endovascular: Cirugía desde el interior de los vasos sanguíneos

¿Que es la CIRUGIA ENDOVASCULAR?

La cirugía endovascular consiste en la reparación de los vasos sanguíneos a distancia, a través de la luz vascular, abordando el segmento vascular enfermo desde un vaso sanguíneo remoto. Para alcanzar las lesiones vasculares a reparar, utilizamos catéteres (sondas) e instrumentos, que penetrando la pared del vaso, navegan a través de él hasta el lugar preciso, bajo visión directa con rayos X. Esto se puede efectuar a través de una arteria o vena expuesta en forma quirúrgica tradicional o por punción a través de la piel.

Mediante éstas técnicas podemos el tratar diversas afecciones vasculares:

Trombosis y Embolias (formación de coágulos que obstruyen una vena o arteria). Tal vez la primera intervención endovascular practicada fue la remoción de coágulos efectuada por el cirujano Thomas Fogarty en 1963, quién diseñó un catéter con un balón en su extremo para entrar en vasos muy pequeños y extraer coágulos alojados a distancia y restablecer la circulación. La asociación de sustancias que disuelven el coágulo (enzimas trombolíticas), instiladas a través del catéter, nos ha ampliado aún más la posibilidad de tratamiento endovascular.

Aterosclerosis. El engrosamiento de las paredes de las arterias por depósito de colesterol es una enfermedad muy frecuente en nuestros días, especialmente en fumadores y personas que tengan presión arterial elevada. (hipertensión arterial). Esta afección es la causa más frecuente de infarto del miocardio (por obstrucción coronaria). También ocasiona una gran mayoría de los infartos cerebrales (“derrames”) cuando estrecha u obstruye las arterias carótidas que irrigan el encéfalo. El uso de catéteres con un balón en su extremo, nos permite dilatar las zonas estrechas de la arteria afectada mejorando la irrigación y aliviar así los síntomas (angioplastía). En algunos casos podemos usar elementos especiales que permiten extraer el ateroma, o colocar una prótesis metálica (“stent”) que evita que el vaso se vuelva a estrechar. Avances recientes, logrados por el cirujano Juan Parodi, nos permite desplegar una prótesis de mayor calibre en vasos como la aorta o sus ramas, para el tratamiento de dilataciones (aneurismas), y traumatismos vasculares.

 

Evite un accidente cerebrovascular con estos consejos

Factores como la edad o la historia familiar –que no pueden modificarse– influyen en el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV). Aun así, es mucho lo que las personas pueden hacer para reducir la posibilidad de ser víctimas de una trombosis o un derrame.

Con ese propósito, sugerimos incorporar los siguientes cuidados a la vida cotidiana.

Controle su tensión. La presión alta duplica e incluso cuadruplica el riesgo de sufrir un ataque cerebrovascular. Manténgala por debajo de 120/80 (en algunos casos 140/90 es aceptable). Adopte, como principal medida, la reducción del consumo de sal, pues el sodio eleva estos valores.

Una persona no debería ingerir más de cinco gramos de sal al día (una cucharadita, en total, incluida la sal contenida en alimentos preparados), que equivalen a 1,5 gramos de sodio. Los colombianos consumen más del doble.

Evite además las comidas ricas en grasas saturadas (de origen animal); consuma frutas, vegetales, granos enteros, lácteos bajos en grasa y pescado.

Pierda peso. El sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo de ACV; trate de mantener su índice de masa corporal en 25 o menos. Aumente su actividad física y, en caso necesario, consulte con un nutricionista.

Ejercítese. El ejercicio de mediana intensidad, al menos cinco veces a la semana y durante media hora seguida o fraccionada, disminuye el riesgo. Camine todos los días y, si lo prefiere, vaya al gimnasio; cuando se ejercite llegue a un nivel en el que sea difícil respirar, pero pueda seguir hablando; tome las escaleras en vez del ascensor.

Beba con moderación. Lo que ha oído es cierto: tomar una copa al día puede disminuir el riesgo de un ataque cerebral. Sin embargo, si bebe más el riesgo aumenta bruscamente. Haga del vino tinto su principal opción; el resveratrol que contiene aporta un efecto protector sobre el corazón y el cerebro.

Ojo a la fibrilación auricular. El latido irregular del corazón eleva en cinco veces el riesgo de un ACV, pues promueve la formación de coágulos que, al llegar al cerebro, pueden producir trombosis. Si tiene síntomas como palpitaciones o falta de aliento, consulte a su médico.

Controle la diabetes. Las personas con esta enfermedad pueden tener daños en los vasos sanguíneos, lo que hace más probable la aparición de coágulos. Mantenga sus niveles de azúcar controlados, no olvide los monitoreos ni las medicinas. Haga dieta y ejercicio a diario.

No fume. Las sustancias presentes en el cigarrillo aceleran la formación de coágulos, pues espesan la sangre y aumentan la acumulación de plaquetas en las arterias. Para dejar de fumar, pregúntele a su médico la manera más apropiada; él puede orientarlo mejor sobre el uso de parches de nicotina y medicamentos. No se rinda: la mayoría de los fumadores necesitan más de un intento para vencer al cigarrillo.

Señales de alerta. Si al sonreír una parte de su cara está flácida, si al levantar ambos brazos uno de ellos se baja solo, si al hablar suena extraño y si tiene un dolor de cabeza extremo, diríjase de inmediato aun centro de salud, puede estar sufriendo un accidente cerebrovascular.

ACV Isquémico

Que es un accidente cerebrovascular isquémico

 En un accidente cerebrovascular isquémico, partes de su cerebro se ven privadas de nutrientes y oxígeno cuando los vasos sanguíneos se obstruyen. Esto daña las células cerebrales y las mismas empiezan a morir.

Su cerebro controla todo lo que hace el cuerpo, incluyendo los movimientos, el habla, la visión y las emociones. Un daño en su cerebro puede afectar cualquiera de estas funciones.

Los accidentes cerebrovasculares isquémicos son más comunes en personas mayores de 65 años de edad, pero pueden presentarse a cualquier edad.

Síntomas del accidente cerebrovascular isquémico

Los síntomas del accidente cerebrovascular isquémico se presentan de repente, en segundos o minutos. Con menor frecuencia, los síntomas pueden producirse y desaparecer y empeorar en el transcurso de varias horas a uno o dos días.

Los síntomas exactos del accidente cerebrovascular isquémico dependerán del lugar del cerebro hacia el cual se haya interrumpido el suministro de sangre.

 Por ejemplo, si se bloquea un vaso sanguíneo que lleva sangre a la porción anterior del cerebro:
•    ceguera en un ojo
•    parálisis o debilidad en uno de sus brazos o piernas, a un lado del cuerpo
•    problemas para entender a la gente o para encontrar las palabras al hablar

O, si se bloquea un vaso sanguíneo que lleva sangre por la parte posterior cerebral:
•    visión doble
•    debilidad en ambos lados de su cuerpo
•    mareos y vértigo

Si nota que alguien tiene alguno de estos síntomas, debe llamar a emergencias de inmediato.

Complicaciones del accidente cerebrovascular isquémico

Algunos accidentes cerebrovasculares isquémicos pueden ser bastante leves y los efectos son solo temporales, mientras que otros pueden ser más graves y provocar daños duraderos. Las complicaciones del accidente cerebrovascular isquémico pueden incluir:
•    debilidad o parálisis, generalmente a un lado del cuerpo
•    falta de conciencia de un lado de su cuerpo (generalmente el lado izquierdo)
•    pérdida de la sensibilidad a un lado del cuerpo
•    dificultad para tragar
•    cansancio extremo y problemas para dormir
•    problemas para hablar, leer y escribir
•    problemas con la visión, por ejemplo, visión doble o ceguera parcial
•    dificultades con la memoria y la concentración
•    dificultad para controlar su vejiga y movimientos intestinales (incontinencia), o estreñimiento
•    cambios de comportamiento

Si no puede moverse debido a un accidente cerebrovascular, podría estar en riesgo de:
•    escaras (úlceras por presión)
•    trombosis venosa profunda (TVP)
•    neumonía

Causas del accidente cerebrovascular isquémico

Un accidente cerebrovascular isquémico se produce cuando un coágulo o masa grasa obstruye el suministro de sangre hacia el cerebro. La obstrucción puede desarrollarse en uno de los vasos sanguíneos del cerebro (trombosis arterial) o provenir de algún otro lugar en su cuerpo (émbolo cerebral).

Usted corre más riesgo de desarrollar un coágulo si sus vasos sanguíneos se han estrechado y recubierto con depósitos grasos, un proceso conocido como aterosclerosis. Esto a menudo sucede a medida que las personas envejecen. También puede desarrollar aterosclerosis si usted:
•    fuma
•    tiene una hipertensión arterial sin controlar
•    tiene colesterol alto
•    tiene sobrepeso u obesidad
•    es diabético
•    tiene antecedentes familiares de accidente cerebrovascular o enfermedad cardíaca

Usted también corre riesgo de tener un accidente cerebrovascular isquémico si tiene un tipo de ritmo cardíaco anormal (arritmia) llamado fibrilación auricular. En la fibrilación auricular, su corazón no bombea sangre adecuadamente y esto puede provocar que se forme un coágulo de sangre en su corazón. El coágulo puede luego desplazarse hasta su cerebro y provocar un accidente cerebrovascular.

Diagnóstico del accidente cerebrovascular isquémico

Será sometido a numerosas pruebas en el hospital para tratar de descubrir el tipo de accidente cerebrovascular que tuvo y la parte afectada de su cerebro. Esto permitirá a su médico planificar su tratamiento.

Le medirán la presión arterial y le harán un electrocardiograma (ECG) para registrar el ritmo y la actividad eléctrica de su corazón. Luego le pueden realizar pruebas de sangre para medir su colesterol y niveles de azúcar en sangre, para detectar coágulos. También le harán una Tomografia Cerebral lo antes posible.

Posteriormente, se le pueden hacer algunas otras pruebas del corazón y de los vasos sanguíneos para descubrir la causa de su accidente cerebrovascular.

Tratamiento del accidente cerebrovascular isquémico

Es fundamental el tiempo de consulta. Si Usted llega dentro la primera hora de inicio de los síntomas es factible el diagnostico temprano y en algunas cincurstancias el tratamiento tanto endovenoso como intraarterial mediante la técnica endovascular.

Medicamentos

Podrían recetarle los siguientes medicamentos para tratar el accidente cerebrovascular isquémico.

•    Alteplase es un medicamento usado para disolver los coágulos y ayudar a restablecer el flujo sanguíneo hacia su cerebro. Se administra a través de un suero en el brazo dentro del período de tres horas de haber comenzado   con los síntomas. Sin embargo, es posible que no sea adecuado para todo el mundo.
•    Aspirina, clopidogrel y dipiridamol son todos medicamentos usados para reducir su riesgo de formación de coágulos sanguíneos después de un accidente cerebrovascular
También se le puede dar otros medicamentos para controlar su presión arterial y disminuir su colesterol.

Tratamiento Endovascular

Si Ud llega dentro de la ventana de tratamiento, puede ser factible, si cumple algunos requisitos médicos, que su arteria sea liberada mediante la navegación por dentro de las arterias con microcateteres especiales y se restituya el flujo sanguíneo.

Rehabilitación

Después de tener un accidente cerebrovascular, es posible que deba volver a aprender habilidades y destrezas, o aprender nuevas habilidades y adaptarse al daño que causó el accidente cerebrovascular. Esto se conoce como rehabilitación de accidente cerebrovascular.

La recuperación de un accidente cerebrovascular puede ser difícil de predecir. La mayoría de las personas se recupera mayormente en las primeras semanas y primeros meses después del accidente cerebrovascular. Sin embargo, a veces, la recuperación puede tardar más tiempo.

El equipo de accidente cerebrovascular del hospital diseñará un programa de rehabilitación para usted según sus necesidades particulares. El mismo continuará después de haber salido del hospital. Su programa de rehabilitación puede involucrar a fisioterapeutas, terapeutas del habla y del lenguaje, terapeutas ocupacionales, oftalmólogos y psicólogos, así como médicos y enfermeros.

Tipos de Tumores Cerebrales

Un tumor cerebral es una masa de células innecesarias que crecen en el cerebro o en el conducto vertebral. Hay dos tipos básicos de tumores cerebrales: tumores cerebrales primarios y tumores cerebrales metastásicos. Los tumores cerebrales primarios comienzan en el cerebro y tienden a permanecer en el mismo. Los tumores cerebrales metastásicos comienzan como un cáncer en otra parte del organismo y se propagan hacia el cerebro.

Cuando los médicos describen los tumores cerebrales, a menudo usan palabras como “benigno” o “maligno”. Esas descripciones se refieren al grado de malignidad o agresividad de un tumor cerebral. No siempre es fácil clasificar un tumor cerebral como “benigno” o “maligno” ya que muchos factores además de las características patológicas contribuyen al resultado.

Tumores cerebrales primarios

Un tumor que comienza en el cerebro como tumor cerebral primario. Los glioblastomas multiformes, los astrocitomas, los meduloblastomas y los ependimomas son ejemplos de tumores cerebrales primarios. Los tumores cerebrales primarios se agrupan en tumores benignos y tumores malignos.

Tumores cerebrales benignos

Un tumor cerebral benigno está formado por células de crecimiento muy lento y generalmente tiene bordes definidos y rara vez se propaga. Cuando se observan al microscopio, estas células tienen un aspecto casi normal. La cirugía por sí sola podría ser un tratamiento eficaz para este tipo de tumor. Un tumor cerebral formado por células benignas, pero ubicado en un área vital, puede considerarse como potencialmente mortal, aunque el tumor y sus células no se clasificarían como malignos.

Tumores cerebrales malignos

Un tumor cerebral maligno generalmente es de crecimiento rápido, invasivo y potencialmente mortal. Los tumores cerebrales malignos se denominan a veces cáncer cerebral. No obstante, como los tumores cerebrales primarios rara vez se propagan fuera del cerebro y la médula espinal, no se adecuan exactamente a la definición general de cáncer.

El cáncer es una enfermedad que se define por: • Crecimiento sin control de células anormales • Células anormales que crecen dentro o alrededor de partes del organismo e interfieren con su funcionamiento normal. • Propagación a diferentes órganos del cuerpo.

Los tumores cerebrales se pueden denominar malignos si: • Tienen las características de las células cancerosas • Están ubicados en una parte crítica del cerebro • Están causando daño potencialmente mortal.

Los tumores cerebrales malignos que son cancerosos pueden propagarse dentro del cerebro y la médula espinal. Rara vez se propagan a otras partes del organismo. No presentan bordes definidos debido a su tendencia de enviar “raíces” hacia el tejido normal circundante. También pueden esparcir células que se trasladan a partes distantes del cerebro y la médula espinal a través del líquido cefalorraquídeo. No obstante, algunos tumores malignos permanecen localizados en una región del cerebro o la médula espinal.

Tumores benignos • Crecimiento lento • Bordes definidos • Rara vez se propagan.

Tumores malignos • Generalmente presentan un crecimiento rápido • Son invasivos • Son potencialmente mortales.

Tumores cerebrales metastásicos

Las células cancerosas que comienzan a crecer en otras partes del organismo y luego se trasladan al cerebro forman tumores cerebrales metastásicos. Por ejemplo, los tipos de cáncer de pulmón, de mama, de colon y de piel (melanoma) con frecuencia se propagan al cerebro a través del torrente sanguíneo, o por una atracción similar a la atracción magnética, a otros órganos del cuerpo. Todos los tumores cerebrales metastásicos son, por definición, malignos, y pueden ser llamados verdaderamente “cáncer cerebral”.

Gradación de tumores

Los tumores se clasifican por grados para facilitar la comunicación, planificar el tratamiento y predecir los resultados. La gradación de un tumor indica su grado de malignidad. Usando el sistema de gradación de la OMS, los tumores de grado I son los menos malignos y generalmente se asocian con una supervivencia a largo plazo. Los tumores crecen lentamente y tienen un aspecto casi normal cuando se visualizan al microscopio. La cirugía por sí sola podría ser un tratamiento eficaz para este grado de tumor.

Los astrocitomas pilocíticos, los craneofaringiomas y muchos tumores de neuronas, por ejemplo gangliocitoma y ganglioglioma, son tumores de grado I.

Los tumores de grado II presentan un crecimiento relativamente lento y tienen un aspecto microscópico levemente anormal. Algunos pueden propagarse dentro del tejido normal cercano y volver a aparecer. Algunas veces estos tumores vuelven a aparecer como tumores de grado mayor.

Los tumores de grado III son por definición malignos aunque no siempre hay una distinción marcada entre un tumor de grado II y uno de grado III. Las células de un tumor de grado III son células anormales que se reproducen activamente y que crecen dentro del tejido cerebral normal cercano. Estos tumores tienden a volver a aparecer, con frecuencia como tumores de grado mayor.

A la mayoría de los tumores malignos se les da un grado IV. Se reproducen rápidamente, pueden tener un aspecto extraño cuando se los visualiza al microscopio y crecen fácilmente dentro del tejido cerebral normal circundante. Estos tumores forman nuevos vasos sanguíneos para poder mantener su rápido crecimiento. También tienen áreas de células muertas en su centro. El glioblastoma es el ejemplo más común de un tumor de grado IV.

Los tumores a menudo contienen varios grados de células. El grado más alto o más maligno de célula determina el grado, incluso si la mayor parte del tumor es de un grado menor. Algunos tumores atraviesan cambios y un tumor benigno podría convertirse en uno maligno, o como se mencionó previamente, un tumor de menor grado podría volver a aparecer como un tumor de grado más alto. Su médico le dirá si su tumor podría tener este potencial.

Sistema de gradación de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

Tumor de grado I • Células de crecimiento lento • De aspecto casi normal al microscopio • La menor malignidad • Generalmente asociado con una supervivencia a largo plazo.

Tumor de grado II • Células de crecimiento relativamente lento • De aspecto apenas anormal al microscopio • Puede invadir tejido normal adyacente • Puede volver a aparecer como un tumor de grado más alto.

Tumor de grado III • Células anormales que se reproducen activamente • De aspecto anormal al microscopio • Se infiltra en el tejido cerebral normal adyacente • El tumor tiende a volver a aparecer, generalmente como uno de mayor grado.

Tumor de grado IV • Células anormales que se reproducen rápidamente • De aspecto muy anormal al microscopio • Forman nuevos vasos sanguíneos para mantener el rápido crecimiento • Áreas de células muertas (necrosis) en el centro.

Aneurisma Cerebral

¿Qué es un aneurisma cerebral?

Ilustración de un aneurisma cerebral
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Un aneurisma cerebral (también llamado aneurisma intracraneal o aneurisma cerebral) es un área protuberante y debilitada en la pared de una arteria en el cerebro, que produce ensanchamiento o distensión anormal. Debido a la existencia de una zona debilitada en la pared de la arteria, existe riesgo de ruptura (estallido) del aneurisma.

Por lo general, un aneurisma cerebral se produce en una arteria situada en la parte frontal del cerebro que provee sangre rica en oxígeno al tejido cerebral. Cualquier arteria cerebral puede desarrollar un aneurisma. Una pared normal de una arteria consta de tres capas. La pared del aneurisma es fina y débil debido a la pérdida o ausencia anormal de la capa muscular de la pared de la arteria, con lo que sólo quedan dos capas.

El tipo más común de aneurisma cerebral se denomina aneurisma sacular o baya y representa el 90 % de los aneurismas cerebrales. Este tipo de aneurisma se asemeja a una “baya” con un tallo estrecho. Puede haber más de un aneurisma presente.

Los otros dos tipos de aneurismas cerebrales son el fusiforme y el disecante. Un aneurisma fusiforme sobresale por todos lados (en forma de circunferencia). Por lo general se lo asocia con la aterosclerosis.

Un aneurisma disecante puede producirse por un desgarro a lo largo de la capa interna de la pared de la arteria, lo que permite el ingreso de sangre a las capas. Esto puede distender un lado de la pared de la arteria o puede bloquear u obstruir el flujo sanguíneo a través de ella. Los aneurismas disecantes pueden producirse por lesiones traumáticas o pueden producirse en forma espontánea. La forma y la localización del aneurisma pueden influir en el tipo de tratamiento.

Ilustración de los tipos de aneurismas cerebrales
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La mayoría de los aneurismas cerebrales (90 %) se presenta sin síntomas y tiene un tamaño pequeño (menor a 10 milímetros o con un diámetro menor de 4/10 de pulgada). Los aneurismas más pequeños tienen un riesgo de ruptura menor.

Aunque un aneurisma cerebral puede ser asintomático, el síntoma inicial más común de un aneurisma cerebral sacular es un dolor de cabeza repentino producido por una hemorragia subaracnoidea (HSA). La HSA sangra en el espacio subaracnoideo (el espacio que existe entre el cerebro y las membranas que lo recubren) y no en el tejido cerebral. Las hemorragias subaracnoideas de menor tamaño suceden más frecuentemente luego de un traumatismo de cabeza. Las hemorragias subaracnoideas de mayor tamaño se producen más frecuentemente por la ruptura de un aneurisma cerebral sacular (80 %). Un dolor de cabeza de cabeza repentino asociado con una HSA constituye una emergencia médica.

El aumento en el riesgo de ruptura de aneurisma se relaciona con los aneurismas mayores a 10 milímetros (menor a 4/10 de pulgada) de diámetro, en una localización dada (circulación posterior en el cerebro) y/o una ruptura anterior de otro aneurisma. La ruptura de un aneurisma cerebral está asociada a un riesgo de muerte significativo.

Los derrames cerebrales hemorrágicos suceden cuando se produce la ruptura de un vaso sanguíneo que abastece el cerebro con la consiguiente hemorragia. Cuando una arteria sangra dentro del cerebro, las células y los tejidos de éste no reciben oxígeno ni nutrientes. Además, aumenta la presión en los tejidos circundantes y se produce irritación e hinchazón. Cerca del 20 % de los derrames son causados por una hemorragia.

El aumento en el riesgo de ruptura se relaciona con los aneurismas mayores a 10 milímetros (menor a 4/10 de pulgada) de diámetro, en una localización en particular (circulación posterior en el cerebro) y/o una ruptura anterior de otro aneurisma. La ruptura de un aneurisma cerebral está asociada a un riesgo de muerte significativo.

¿Cuál es la causa de un aneurisma cerebral?

En la actualidad, no se conoce con exactitud cual es la causa del aneurisma cerebral. Los aneurismas cerebrales se asocian a distintos factores, entre otros, el hábito de fumar, la hipertensión arterial y los antecedentes familiares (genética). La causa definitiva de un aneurisma cerebral está constituida por un cambio degenerativo (descomposición) anormal (debilitamiento) de una pared arterial y por los efectos de la presión de las pulsaciones sanguíneas que es bombeada por las arterias cerebrales. Algunas localizaciones de un aneurisma pueden ejercer una gran presión sobre el mismo aneurisma, como en una bifurcación (donde la arteria se divide en ramificaciones menores).

Los factores de riesgo heredados asociados con la formación del aneurisma incluyen, entre otros, los siguientes:

  • Eficiencia de alfa-glucosidasa: Se trata de una deficiencia total o parcial de la enzima lisosomal, alfa-glucosidasa. Esta enzima es necesaria para descomponer el glucógeno y convertirlo en glucosa.
  • Deficiencia de alfa-1-antitripsina: Se trata de una enfermedad hereditaria que puede causar hepatitis y cirrosis hepática o enfisema pulmonar.
  • Malformación arteriovenosa (MAV): Se trata de una conexión anormal entre una arteria y una vena.
  • Coartación de la aorta: Se trata de un estrechamiento de la arteria aorta, la arteria principal que viene del corazón.
  • Síndrome de Ehlers-Danlos:Se trata de un trastorno del tejido conectivo (menos frecuente).
  • Antecedentes familiares del aneurisma.
  • Género femenino.
  • Displasia fibromuscular: Se trata de una enfermedad arterial, cuya causa se desconoce, que afecta mayormente las arterias medianas y grandes de mujeres jóvenes de mediana edad.
  • Telangiectasia hemorrágica hereditaria: Se trata de un trastorno genético de los vasos sanguíneos caracterizado por una tendencia a formar vasos sanguíneos sin capilares entre arteria y vena.
  • Síndrome de Klinefelter: Se trata de un trastorno genético en los hombres en el que se presenta un cromosoma sexual X.
  • Síndrome de Noonan: Se trata de un trastorno genético que produce el desarrollo anormal de muchas partes y sistemas del cuerpo.
  • Poliquistosis renal: Se trata de un trastorno genético caracterizado por el crecimiento de numerosos quistes llenos de líquido en los riñones. La poliquistosis renal es la enfermedad más común asociada con el aneurisma sacular.
  • Esclerosis tuberosa: Se trata de un tipo de síndrome neurocutáneo que puede originar el crecimiento de tumores en el interior del cerebro, la médula espinal, los órganos, la piel y los huesos.

Los factores de riesgo adquiridos asociados con la formación del aneurisma incluyen, entre otros, los siguientes:

  • Edad avanzada:
  • Consumo de alcohol (especialmente el consumo compulsivo).
  • Arterosclerosis: Se trata de una acumulación de placa (compuesta por depósitos de sustancias grasas, colesterol, desecho de células, calcio y fibrina) en la pared interna de una arteria.
  • El hábito de fumar cigarrillos.
  • El consumo de drogas ilegales, como la cocaína o las anfetaminas.
  • Hipertensión (presión sanguínea alta).
  • Traumatismo (lesión) en la cabeza.
  • Infecciones.

Un factor de riesgo es todo aquello que puede aumentar la probabilidad que tiene una persona de desarrollar una enfermedad Puede tratarse de una actividad, como fumar, de la alimentación, de los antecedentes familiares o de muchas otras cosas. Cada enfermedad tiene factores de riesgo propios.

Si bien estos factores aumentan el riesgo de una persona, no son necesariamente la causa de la enfermedad. Algunas personas con uno o más riesgos nunca desarrollan la enfermedad, mientras que otros desarrollan la enfermedad sin tener factores de riesgo conocidos Conocer sus factores de riesgo de cualquier enfermedad puede orientarlo para adoptar las medidas apropiadas, como cambiar conductas o someterse a un control clínico para la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas de un aneurisma cerebral?

Una aneurisma cerebral puede pasar desapercibida hasta el momento de la ruptura. Sin embargo, en ocasiones los síntomas se pueden presentar antes de la ruptura debido a una pequeña cantidad de sangre que ingresa al cerebro llamada “cefalea centinela”. Algunos aneurismas son sintomáticos porque presionan estructuras adyacentes, como nervios del ojo. Pueden generar pérdida de visión o movimientos oculares disminuidos, incluso sin que se produzca la ruptura del aneurisma.

Los síntomas de un aneurisma cerebral sin ruptura incluyen, entre otros, los siguientes:

  • Dolores de cabeza (raros si no se produjo la ruptura).
  • Dolor de ojos.
  • Déficit de visión (problemas en la vista).
  • Déficits en los movimientos oculares.

La primera evidencia de un aneurisma cerebral puede ser una hemorragia subaracnoidea (HSA), debido a la ruptura del aneurisma. Los síntomas que pueden presentarse junto con la HSA incluyen, entre otros, los siguientes:

  • Primera señal (aparición rápida del “peor dolor de cabeza de su vida”)
  • Rigidez en el cuello.
  • Náuseas y vómitos.
  • Cambios en el estado mental, como somnolencia.
  • Dolor en zonas específicas, como los ojos.
  • Pupilas dilatadas.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Hipertensión (presión sanguínea alta).
  • Otros déficits (pérdida del equilibrio o de coordinación).
  • Fotofobia (sensibilidad a la luz).
  • Dolor en la espalda o en las piernas.
  • Déficits en el nervio craneal (problemas con ciertas funciones de los ojos, la nariz, la lengua y/o las orejas. Estas funciones son controladas por uno o más de los 12 nervios craneales).
  • Coma y muerte.

Los síntomas un aneurisma cerebral pueden parecerse a los de otros problemas o afecciones. Siempre debe consultar a su médico para obtener un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica un aneurisma cerebral?

Un aneurisma cerebral a menudo se descubre luego de su ruptura o por azar durante exámenes de diagnóstico como una tomografía computarizada (TC), imágenes por resonancia magnética (IRM) o una angiografía realizados a causa de otros trastornos.

Además de un examen físico y de la historia médica completa, los procedimientos para el diagnóstico de un aneurisma cerebral pueden incluir:

  • Angiografía por sustracción digital (ASD). ofrece una imagen de los vasos sanguíneos del cerebro para determinar si existe algún problema en los vasos o en el flujo sanguíneo. El procedimiento consiste en introducir un catéter (un tubo pequeño y delgado) en una arteria de la pierna y guiarlo hasta los vasos sanguíneos del cerebro. Se inyecta un colorante de contraste a través del catéter y se toman radiografías de los vasos sanguíneos.
  • Tomografía computarizada (también denominada TC o TAC).Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza una combinación de radiografías y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo denominadas “planos”) del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de las partes del cuerpo, incluidos los huesos, músculos, tejidos grasos y órganos. Las imágenes de una tomografía computarizada muestran muchos más detalles que una radiografía convencional y pueden utilizarse para detectar anormalidades y para ayudar a identificar la ubicación y el tipo de derrame cerebral. Una angiografía por tomografía computarizada puede obtenerse de una tomografía computarizada para poder ver los vasos.
  • Imagen por resonancia magnética (IRM). Es un procedimiento diagnóstico que utiliza la combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras del interior del cuerpo. Es un procedimiento que utiliza campos magnéticos para detectar cambios pequeños en el tejido cerebral a fin de ayudar a localizar y diagnosticar un derrame.
  • Angiografía por resonancia magnética (ARM). Es un procedimiento de diagnóstico no invasivo que utiliza una combinación de tecnología de resonancia magnética (IRM) y una solución de contraste intravenosa (IV) para visualizar los vasos sanguíneos. El colorante de contraste hace que los vasos sanguíneos aparezcan opacos en la imagen de IRM, lo que permite que el médico visualice los vasos sanguíneos evaluados.

¿Cuál es el tratamiento para el aneurisma cerebral?

Ilustración de un aneurisma intracraneal
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Su médico determinará el tratamiento específico para el aneurisma cerebral, de acuerdo con lo siguiente:

  • Su edad, salud general e historia clínica.
  • Alcance de la afección.
  • Sus síntomas y señales.
  • Su tolerancia a medicamentos específicos, procedimientos o terapias.
  • Las expectativas de la evolución de la afección.
  • Su opinión o preferencia.

Según su situación, el médico le recomendará la intervención apropiada. Cualquiera sea la intervención que elija, el objetivo principal es reducir el riesgo de una hemorragia subaracnoidea, sea inicial o recurrente.

Se consideran muchos factores cuando se toman decisiones sobre el tratamiento de un aneurisma cerebral. El tamaño y la localización del aneurisma, la presencia o la ausencia de síntomas, la edad y la condición médica del paciente y la presencia o ausencia de otros factores de riesgo para la ruptura del aneurisma. En algunos casos, no se indica un tratamiento para el aneurisma, sino que se hace un seguimiento estrecho del paciente. En otros casos, puede indicarse un tratamiento quirúrgico.

Ilustración de un clipaje de aneurisma intracraneal
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Existen dos tratamientos quirúrgicos primarios para el aneurisma cerebral.

  • Craneotomía abierta (clipaje quirúrgico). Este procedimiento consiste en la extirpación quirúrgica de parte del cráneo. El médico expone la arteria con el aneurisma y coloca un clip metálico a través del cuello del aneurisma para evitar que la sangre fluya por el saco del aneurisma. Una vez finalizado el clipaje, se reinserta el cráneo en la posición adecuada.
Ilustración de un procedimiento con espiral para un aneurisma intracraneal
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  • Espiral endovascular o embolización con espiral. El espiral endovascular es una técnica mínimamente invasiva, es decir, no requiere de una incisión en el cráneo para tratar el aneurisma cerebral. En cambio, se introduce un catéter desde un vaso sanguíneo en la ingle y se lo conduce hasta los vasos sanguíneos del cerebro. Se utilizará una fluoroscopia (radiografía en tiempo real) para asistir la conducción del catéter hasta el cráneo y hasta el aneurisma.

    Una vez que se colocó el catéter en la posición correspondiente, se conducen espirales de platino muy pequeños a través del catéter hacia el aneurisma. Estos diminutos y suaves espirales de platino, visibles con la radiografía, toman la forma del aneurisma. El aneurisma con el espiral se coagula (embolización) y se evita la ruptura. Este procedimiento se puede realizar con anestesia general o local.

Accidente Cerebro Vascular

Un accidente cerebro vascular sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene. Algunas veces, se denomina “ataque cerebral” (derrame cerebral).

Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir sangre y oxígeno, y las células cerebrales pueden morir, lo que causa daño permanente.

Nombres alternativos

Enfermedad cerebro vascular; Derrame cerebral; ACV; Infarto cerebral; Hemorragia cerebral; Accidente cerebro vascular isquémico; Accidente cerebro vascular de tipo isquémico; Accidente cerebro vascular hemorrágico

Causas

Hay dos tipos principales de accidente cerebro vascular: accidente cerebro vascular isquémico y accidente cerebro vascular hemorrágico.

El accidente cerebro vascular isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre. Esto puede suceder de dos maneras:

  • Se forma un coágulo en una arteria que ya está muy estrecha, lo cual se denomina accidente cerebro vascular trombótico.
  • Se puede desprender un coágulo en otro lugar de los vasos sanguíneos del cerebro, o en alguna parte en el cuerpo, y mueve hasta el cerebro. Esto se denomina embolia cerebral o accidente cerebro vascular embólico.

Los accidentes cerebro vasculares isquémicos pueden ser causados por el taponamiento de las arterias. La grasa, el colesterol y otras sustancias se acumulan en la pared de las arterias y forman una sustancia pegajosa llamada placa.